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Ruta de la movida madrileña
Madrid, finales de los 70. Una ciudad que llevaba décadas contenida, gris, con miedo. Y de repente — nada. Sin plan, sin manifiesto, sin líder — algo estalló.
Lo que vino después duró apenas una década pero lo cambió todo. Música que no sonaba en ningún otro sitio, películas rodadas sin dinero ni permiso, moda que escandalizaba, noches que no terminaban. Una generación que decidió vivir en voz alta.
En esta ruta vas con alguien que conoce esa historia por dentro. No un guía — un experto en la Movida que te lleva a los lugares exactos donde ocurrió todo. Los bares, las esquinas, los edificios. Cada parada tiene una historia detrás que no vas a encontrar en ningún libro.
Por el camino vas a descubrir cosas que no esperabas. Que uno de los directores más reconocidos del cine mundial rodaba sus primeras escenas en estas calles sin que nadie supiera quién era. Que algunos de los locales que ves hoy llevan abiertos desde entonces, casi intactos. Que la Movida no fue un movimiento — fue un accidente brillante.
Dos horas. A pie. Por el Madrid que se inventó a sí mismo.
Madrid, finales de los 70. Una ciudad que llevaba décadas contenida, gris, con miedo. Y de repente — nada. Sin plan, sin manifiesto, sin líder — algo estalló.
Lo que vino después duró apenas una década pero lo cambió todo. Música que no sonaba en ningún otro sitio, películas rodadas sin dinero ni permiso, moda que escandalizaba, noches que no terminaban. Una generación que decidió vivir en voz alta.
En esta ruta vas con alguien que conoce esa historia por dentro. No un guía — un experto en la Movida que te lleva a los lugares exactos donde ocurrió todo. Los bares, las esquinas, los edificios. Cada parada tiene una historia detrás que no vas a encontrar en ningún libro.
Por el camino vas a descubrir cosas que no esperabas. Que uno de los directores más reconocidos del cine mundial rodaba sus primeras escenas en estas calles sin que nadie supiera quién era. Que algunos de los locales que ves hoy llevan abiertos desde entonces, casi intactos. Que la Movida no fue un movimiento — fue un accidente brillante.
Dos horas. A pie. Por el Madrid que se inventó a sí mismo.